Al son de los lunes

Veinticuatro, veintitrés, veintidós….  El despertador sonó y mis oídos aún sienten su llamado. Anoche una interesante conversación con Wislawa hizo que las horas se fueran volando en medio de cientos de posibilidades. Veintiuno, veinte, diecinueve…  Las luces de navidad en el pórtico de Luis continúan parpadeando. Su luz parece un poco más tenue que anoche, …